Invención de la tradición - Misterio de navidad en Brasil
Intentar conocer a lo que comemos y acercarnos de los productores son preceptos corrientes de las tendencias alimentarias actuales. Pues, en Brasil tenemos un radical ejemplo contrario a eso: el Chester, ave de navidad que nunca ha sido vista viva. Solo la conocemos en el envase.
En una adaptación de la tradición del Thanksgiving americano, en Brasil comemos pavo en la víspera de navidad. En 1982, la empresa Perdigão, en un proyecto de disminución de los costes de carne de aves, ha lanzado en el mercado una opción de carne que parece pavo (es igual de grande) pero cuesta y sabe como pollo (es mas jugoso y más blando que el pavo). El Chester, que según Perdigão nació de un cruzamiento entre pollos escoceses (la fórmula exacta es secreto industrial, igual que la Coca-Cola) tiene 70% de su carne concentrada en el pecho y los muslos. Viene en un envase plástico característico, ya especiado y salado (o sea, en toda las casas que se come Chester, se come el mismo sabor).
El interesante es que, hoy, Chester se convirtió no en la opción, pero en “la” tradición de la navidad brasileña, en un proceso que Capatti y Contreras describieron como creación y invención de la tradición. Las palabras “tradición” y “tradicionales” aparecen incluso el los textos oficiales del sítio web de la marca. La campaña publicitaria de 2010 explicita esa relación: Santa Claus, en una reunión de negocios con sus gnomos, decide (y logra) crear una nueva tradición. El slogan es “donde hay Chester, hay la magia de navidad”.